Relatos Eróticos


Adiós a la monotonía...

Mi vida se había convertido en una monotonía absoluta, todo giraba en torno al trabajo y una relación que sentía que se había estancado. Todos los domingos eran iguales comida en casa de la familia de uno, cañas con los amigos de tarde, chino para cenar...

Pero algo cambió cuando llegué al trabajo ese lunes, una compañera nueva, era agradable a la vista no había duda era alegre y congeniamos en seguida, después de una semana ya le había contado mi vida, la monotonía que soportaba y como había perdido las ganas de tener sexo.

Y entonces me preguntó si nunca había pensado en otras alternativas, algo diferente en la cama decía... La verdad es que nunca me lo había planteado, estaba tan arraigada a él, que no me planteé el hecho de que una mujer podría atraerme. Y decidí actuar, un deseo me embargaba quería sensaciones nuevas y las quería ya, la cuestión introducirla a ella en nuestras vidas.

Preparé una cena aquel sábado, los tres en casa, picoteo, un buen vino blanco y para después una película... ¿La excusa? Estaba de mudanza y se quedaría en casa a dormir. ...


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